miércoles, 23 de agosto de 2017

Cinéphilosophie: Philosophy goes to the Movies by Maison française

Retropost #1755 (23 de agosto de 2007): Early mornin' rain

Otra de Gordon Lightfoot—I'll do it my way.





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Retropost #1754 (22 de agosto de 2007): Tarde de piscina

Tarde de piscina

Publicado en Imágenes. com. José Ángel García Landa


A photo on Flickr

Con guitarra y todo (aunque a tocarla dentro del agua no llego, y eso que me ayudaría a flotar). Es a lo que nos dedicamos este agosto, muchos días con la piscina para nosotros solos. Hoy hasta hemos coincidido con gente conocida, pero la mayoría de los días la ausencia de vida social se compensa con la posibilidad de dejar el encefalograma plano mientras flotas.  He puesto algunas fotos en el flicker, por cierto. Y alguna otra más en mi álbum de Facebook.

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The Best Of Loreena Mckennitt - Loreena Mckennitt Greatest Hits

Retropost #1753 (22 de agosto de 2007): 2046

2046








Esta es una película que fue extraordinariamente premiada en 2004, quiero decir excesivamente: según El País, "inmensa, impresionante", según ABC, "la Casablanca del siglo XXI..." – vamos, vamos... más quisieran. Es una película china, con una mezcla irritante de convencionalismo y extravagancia, bellamente fotografiada y demasiado larga para lo que da de sí. No me extraña que, a pesar de tantos premios, pasase sin pena ni gloria por las salas.

Es casi un remake de la cargante Deseando amar del mismo Wong Kar-wai, con la misma combinación de colorido precioso y actitudes simplistas y convencionales de los personajes, y la misma carencia de interés humano, pues no pueden interesar personajes tan superficiales, u opacos, o bidimensionales, o falsos, o robotizados. En un momento dado cambia en esta película a las chicas por androides, pero la diferencia es mínima. En lo que es psicología del amor, los personajes y argumentos de estas películas tienen la sutileza literaria de las novelas de artes marciales que escribe el protagonista. Y con semejantes mimbres ya le puedes echar vestidos estampados y luces matizadas...

Aquí encontramos las mismas historias de amantes maltratadas, medio putillas seleccionadas-seducidas por hombre de negocios, a lo Don Juan o Clark Gable chino—inexplicablemente seducidas, si además de guapas no tuviesen sesos de chorlito. El machismo del implausible seductor pasa con un fundido imperceptible al del narrador de la historia, al del guionista y al del director. Este tipo de historias decimonónicas en una película vigesimoprimérica, o vigesímica - pues la mayor parte de la acción pasa entre 1966-68 - pues como que son rancias; diría estereotípicas si no porque lo de estéreo queda demasiado tridimensional. Hablo de actitudes cinematográficas, pues no dudo que el mundo esté lleno de hecho de chicas guapas con cabeza de modistilla, en 2046 o en 1846. Pero en fin, que nos vengan a estas alturas los donjuanes chinos de tercera en plan castigador... es un castigo que no tenemos por qué aguantar.

En esta ocasión la historia se complica con el hecho de que el personaje sea escritor, que inventa su propia historia, o variaciones sobre ella, que se mezclan de maneras paradójicas con su propia vida, en un juego de repeticiones, variaciones, flashbacks,  anamorfosis y transiciones imposibles que a su manera sí expresan bien la sensación de un personaje empantanado en las mismas actitudes y recuerdos, como me pasa a mí. Formalmente, estos recursos convierten a la película en un cruce entre La casa de citas  de Robbe-Grillet e Hiroshima mon Amour. O L'Année dernière à Marienbad. O sea, pretenciosa, un rato, sobre todo por lo larga y lenta de más. Así que eso, que le debían haber dado el premio en los viejos tiempos del Nouveau Roman, o de la Nouvelle Vague. Hoy es un futuro un poco passé, éste de 1966. Pero bueno, en realidad nunca cambiaremos, y vale la pena mirarla aunque sea sólo por la fotografía.



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Sedicion tolerada

Cargos públicos proclamando la sedición y la desobediencia a la ley, o sea, la guerra contra España, desde la autoridad de sus sillones de las instituciones españolas. Qué vergüenza de país y de gobierno, si esto se tolera. Y se tolera.





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Los terroristas querían atentar contra La Sagrada Familia

martes, 22 de agosto de 2017

From Sequence to Scenario

Me citan en esta tesis narratológica de la universidad de East Anglia:

Horváth, Gyöngyvér. From Sequence to Scenario: The Scenography and Theory of Visual Narration. Ph.D. diss. U of East Anglia, 2010.*
    
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Nuestra casa en el campo

Nuestra casa en el campo

La policía abate al terrorista de las Ramblas







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Me enlazan en Nueva York


Ponen un enlace a mi bibliografía en la biblioteca de Queens College, que pertenece a la City University of New York. Aquí:

http://qc-cuny.libguides.com/c.php?g=364234&p=2460291

Me enlazan en la City University of New York





lunes, 21 de agosto de 2017

Bob Dylan - The Complete The Freewheelin' Bob Dylan Sessions (1962-1963)...

The Appeal of Islamic Fundamentalism by Prof Michael Cook

El autor más leído de la Universidad de Zaragoza

El autor más leído en la Universidad de Zaragoza

Y en Filología, y en Lingüistica, e incluso en mi departamento.

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Mar luminoso

Mar luminoso

Retropost #1752 (21 de agosto de 2007): A mí que me demanden







Retropost #1751 (20 de agosto de 2007): Closing Time

Closing Time

Publicado en Música. com. José Ángel García Landa



Quince años tiene—esta impresionante canción. (De Leonard Cohen, The Future).



Antes de cerrar el garito por hoy, nos vemos un concierto de Leonard Cohen en YouTube.



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Los atentados y el nacionalismo catalán







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sábado, 19 de agosto de 2017

Cui prodest

Con respecto al terrorismo, lo de 'cui prodest' siempre me ha parecido que tiene su peligro de falacia. No el hecho de que alguien saque tajada del terrorismo (como en el cerdo, se aprovecha todo) sino en la sugerencia que a veces se hace indebidamente, de que quien saca algún beneficio es el organizador secreto, o el mayor responsable. Hay tontos muy tontos y muy malos haciendo pifias guiados por su falta de seso y su maldad, lo que no quita para que luego cada cual utilice esas acciones como buenamente entienda, a veces con mayor cabeza maquiavélica, y más talento, que los bichos con dos patas que lo hacen.




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Interrogations sur les origines de l'Homme

Sin Complejos: Terror en Barcelona

Faro de Tambo

Faro de Tambo

Los terroristas preparaban atentados de gran magnitud


Retropost #1749 (19 de agosto de 2007): Siegfried Sassoon: Alone / Seul

Siegfried Sassoon, Alone/Seul

Publicado en Sin tema. com. José Ángel García Landa

When I'm alone'— the words tripped off his tongue
As though to be alone were nothing strange.
'When I was young,'  he said; 'when I was young....'

I thought of age, and loneliness, and change.
I thought how strange we grow when we're alone,
And how unlike the selves that meet, and talk,
And blow the candles out, and say good-night.
Alone... The word is life endured and known.
It is the stillness where our spirits walk
And all but inmost faith is overthrown. 

"Quand je suis seul"—les mots sortaient de sa bouche
Comme si être seul n'était pas quelque chose d'étrange
"Quand j'étais jeune"—qu'il disait—"quand j'étais jeune..."

J'ai songé à la vieillesse, à la solitude et aux choses qui changent.
J'ai songé à comme on devient étrange quand on est seul,
Et si différent des nous qui se rencontrent et causent,
Et soufflent les chandelles, et se disent bonne nuit.
Seul...  le son qui nomme la vie supportée et connue,
Qui nomme le silence des pas de nos esprits
Où, sauf la plus profonde, toute foi sombre.



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viernes, 18 de agosto de 2017

Aparición de la Santa Compaña

La Santa Compaña

Retropost #1748 (18 de agosto de 2007): La vida de los otros

La vida de los otros

Publicado en Cine. com. José Ángel García Landa

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Las películas sobre fisgones, curiosos y espías, en especial las que incluyen a un personaje que contempla a otros desde la oscuridad, convirtiéndolo en espectáculo inconsciente, son altamente cinematográficas, pues añaden a la situación del personaje (o a la del espectador) la intensidad reflexiva de la propia situación de percepción de la película, situación voyeurística que nos coloca en situaciones de percepción privilegiadas e ideales, en las cuales nunca deberíamos haber estado. Así esta película tiene en común cosas con Peeping Tom, con La ventana indiscreta, con Retrato de una obsesión (aquella de Robin Williams en la tienda de fotos)—además de con todas las películas de espías e identidades secretas que colocan al espectador en un punto de vista privilegiado, en esa ventanita casi omnisciente junto al tapado, o al espía, desde la que se sabe quién es quién mientras los demás vagan por los errores del orden público creyendo que las gentes son quienes son.

La historia la resumo: un agente de la Stasi, funcionario simplista, gris y falso como el propio régimen al que sirve, recibe el encargo de espiar a un escritor, todo porque la novia del escritor le gusta al ministro y quiere quitarlo de enmedio. Entre la mala conciencia de su papel corrupto y el contacto secreto con el mundo de los artistas (Brecht, el músico autor de la partitura dedicada a un hombre bueno...) y se va humanizando—un poco como el monstruo de Frankenstein en la novela, aprendiendo a medida que escucha, eavesdropping, captando lo que sería la decencia y una vida más plena que la que él tiene (es patética la escena en su piso con la prostituta). Así que cuando se entera de que en efecto puede hacer arrestar al escritor, que ha publicado en Occidente un artículo comprometedor con seudónimo, falsifica el informe, no da cuenta de lo que realmente escucha por los micrófonos ocultos, y hasta oculta las pruebas corriendo riesgos considerables.

El asunto cuesta, no obstante, la muerte a la amante disputada entre el ministro y el escritor. Era una actriz un tanto vendida a su carrera, lo cual si se suma a lo que invitaba el régimen a venderse, la lleva a escenas realmente abyectas, primero dejándose violar por el ministro en aras de su carrera, y luego haciéndose confidente de la Stasi. Pero la vergüenza propia la lleva a suicidarse, al parecer, saltando delante de un camión—un sacrificio inútil pues el espía le dice mientras muere que había ocultado las pruebas que ella acababa de revelar (la máquina de escribir incriminatoria). Como la tinta roja de la máquina, la huella de la sangre de la actriz queda impresa en el último informe redactado un minuto después por el espía.

Estos informes son leídos años más tarde por el escritor, en una Alemania unificada que ha desclasificado los documentos de la Stasi. Allí descubre que el hombre encargado de espiarlo corrió riesgos ocultando los informes—y le dedica una novela, con el título de la pieza musical que les había emocionado a los dos, "Sonata para un hombre bueno". Termina la película con el  oscuro funcionario, ahora repartidor buzonero, comprando la novela y descubriendo la dedicatoria.  Quizá para no desilusionarse, el escritor decidió no abordarlo en persona cuando lo ve un día por la calle, y prefiere dedicarle una novela—posiblemente esta historia u otra parecida. Hay algo un poco ñoño en esa remisión de las verdades y la autenticidad al mundo de la Literatura, como si las más importantes no pudieran decirse cara a cara.

Esta trasposición al mundo del Arte, a una dimensión trascendente y superior, de los conflictos humanos, como modo de darles resolución, también emparenta a la película con una cierta tradición. Se me ocurren novelas en las que el acto de escribir la propia novela era un acto de expiación, como La Dentellière de Pascal Lainé, o Atonement de Ian McEwan. En ellas resulta ser la propia novela que leemos el propio acto de expiación y reconciliación. No es tan reflexiva la situación en esta película (como hubiera sido si la propia película hubiera sido la obra dedicada al gris espía, en lugar de una novela).

Como sucede en otras películas alemanas sobre la mala conciencia nacional (se me ocurre El Hundimiento, de Olivier Hirschbiegel) la película busca la humanidad aun donde era difícil encontrarla, en el corazón del régimen inhumano. Aquí el año es 1984 (—alusión a Orwell, claro, con un Big Brother que responde plenamente a sus pesadillas), y la cosa está reciente. Así que no deja de haber aquí también un ingrediente de auto-reconciliación de Alemania consigo misma (en plan 'hasta en la Stasi podía surgir la decencia')... lo cual sin duda tiene el inconveniente de poner la lupa en un punto altamente atípico de la Stasi y sus actividades. Una pieza de la máquina decidió volverse persona: sin duda es algo de celebrar, pero ¿ha pasado esto realmente alguna vez? Más típica de estos regímenes parece ser la experiencia contraria, la de ver cómo se renuncia a supuestos ideales mantenidos de boquilla y se pasa abiertamente a abrazar la corrupción y la sumisión abyecta ante el poder.

Un cierto valor histórico (en el sentido del tipismo que según Lukács ha de estar presente en la narración histórica para que no sea falsa) lo daría esta película en tanto que trasfondo de la caída del régimen comunista. Hacia el final, los espías de la Stasi abandonan su puesto donde abrían el correo de la gente al oir por la radio que ha caído el Muro. Se nos deja intuir, quizá, que el muro cayó por la propia insostenibilidad del régimen, minado desde dentro por su falsedad—un ejemplo de la cual hemos visto en directo en la película. Aunque la caída del régimen no fue precisamente debida a la pérdida de fe o a la benevolencia de los hombres de la Stasi. Ni a los artistas y escritores de la RDA.

Así que en lo que tiene de factor corrector imaginario la película produce un cierto efecto de falsedad o de special pleading. Aunque son suficientemente creíbles, por desgracia, los muchos servilismos y bajezas que retrata en el trasfondo de la historia. Especialmente siniestra es la escena del chiste en la cantina. Un jefe de la Stasi pilla a un subordinado contando un chiste contra el gobierno, y le obliga a terminarlo con falsa camaradería. Luego lo aterra diciéndole que este es el fin de su carrera, etc. Y cuando lo tiene acoquinado, dice: "jaja, era broma, hombre", y cuenta él un chiste aún más fuerte sobre el jefe del Partido. Pero luego vemos al empleadillo destinado a un mal puesto en efecto: ahí se ve en claro la falta de criterio, la arbitrariedad y la ley del embudo que impera en los sistemas autoritarios, donde todo el mundo ha de estar vigilado hasta por sí mismo por la cuenta que le trae, y no hay relación auténtica posible entre las personas, todos sometidos a una inseguridad permanente sobre si están en privado o en público, todos bajo el Ojo Escrutador del Estado. El retrato que da la película de la pobreza espiritual, la cutrez ambiental y la sociedad de pesadilla a que lleva el totalitarismo. Es escalofriante pensar la de funcionarios perfectos que pasaron de servir al régimen nazi a servir al régimen comunista de la RDA- y los que aún continuarán lamiendo pólizas hoy en el nuevo régimen, mientras no les pidan que hagan otra cosa.

La vida de los otros. Dir. Florian Henckel von Donnersmarck. Intérpretes: Ulrich Mühe, Sebastian Koch, Martina Gedeck, Ulrich Tukur, Thomas Thieme, Hans-Uwe Bauer. Alemania, 2006.


jueves, 17 de agosto de 2017

Otro pueblo desde aquí

Otro pueblo desde aquí

Retropost #1747 (17 de agosto de 2007): Un día pasó

Un día pasó

Publicado en Personales. com. José Ángel García Landa



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He empezado el día leyendo a W. H. Auden, creo—Los señores del límite. Luego le he puesto encima al libro una botella de aceite y creo que llevará la huella encima el resto de sus días—si la expresión "el resto de sus días" puede usarse refiriéndose a un libro.
The watch upon my wrist
Would soon forget that I exist
If it were not reminded
By days when I forget to wind it.
—aunque ahora tenemos el reloj conectado a la Red, no nos deja olvidarnos de que existimos. Llevamos cuenta.

He hojeado Vanities of the Eye, sin escribir nada de provecho, he hecho las compras; he estado con los pequeños en la plaza, Ivo en bicicleta, Otas leyendo 13 rue del Percebe y yo Manuscrito encontrado en Zaragoza. Potocki estuvo puliendo pacientemente una bala de plata antes de suicidarse con ella en su biblioteca. Ese carácter obsesivo deja huella en su libro. Más aprende Oscar con su tebeo ("Papá, ¿qué son acreedores? ¿Hay acreedoras?").

He hecho más probatinas de grabación: el ordenador, juguete de infinitas posibilidades, bifurca el día en montones de elecciones posibles. Pero luego no sabes dónde has estado, si aquí o en otra realidad. Sí, he estado en la piscina también chapoteando con los niños (una adivinanza de la piscina he acertado: "¿Qué es Air Berberecho?"). He releído "Fifty pounds" de A.E. Coppard. Estudiando bifurcaciones, aún no he decidido qué hacer con el resto de mi vida, llegado a un cruce más del camino; tampoco he terminado de poner orden en la mesa.

¿Qué más? Sí, rencillas familiares, de refilón por suerte; recuerdos de las personas a quienes no veo bastante, y que vuelven como olas a mi cabeza, por alguna razón no me dejan tranquilo e indiferente... También la muerte, también, ha tenido su papel hoy—el rayo ha caído por los alrededores, una vez más, hasta que un día acierta de lleno.

Le digo a una amiga que procuramos que todos los días sean idénticos para vivir en un marasmo temporal, hacer creer que no pasa el tiempo, aunque es de prever que llegará septiembre. Oscar está impaciente porque pasen los días hasta su cumpleaños, pobrecico. Yo querría que los días no pasasen, aunque tiene mal remedio la cosa aparte del que digo.

Ahora miras atrás, ves lo que has hecho en el día (examen de conciencia) y te dices que tiene que dar más de sí... pero ni all the king’s horses ni all the king’s men podrían hacerlo volver un segundo para atrás. Lo mismo diremos de la vida entera que de un día cualquiera. Mañana volveremos a fingir que somos inmortales, por el procedimiento de perder el tiempo lamentablemente. Ya se sabe, they also serve who only stand and wait—se aplica a nuestros minutos y días también, supongo.




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El gobierno, 'tranquilo' con la deriva secesionista

En el índice de Shanghai

Estamos todos los universitarios españoles muy preocupados sobre cómo nos posicionan en el índice de Shanghai. Quizá los de las áreas de Humanidades deberíamos preocuparnos menos.

En el índice de Shanghai las humanidades ni siquiera figuran como área. Como para fiarse de cómo nos evalúan: http://www.shanghairanking.com/Shanghairanking-Subject-Rankings/index.html

Y ahí lo dejo, para que más de uno reevalúe su autoevaluación.


 



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Mi fotoblog

Mi fotoblog
se puede ver haciendo clic en la foto ésta de Termineitor. Y hay más enlaces a cosas mías al pie de esta página.